5 de febrero de 2013

La imagen es capciosa, puede enmascarar la verdad tanto como potenciarla.



Uno de los lienzos más grandes -en dimensiones- del mundo se llama Las bodas de Caná, del pintor veneciano Paolo Veronese. Se encuentra en el museo parisino del Louvre. Es impresionante presenciarlo. Porque es imposible mirarlo apropiadamente en solo un momento de visualización -el que se utiliza más o menos en un museo-, pues sólo podrá presenciarse un poco si acaso y desde muy lejos, además. Hay que distanciarse mucho para apreciar su majestuosidad y la obra maestra de Arte que es. Son casi diez metros de anchura y siete de altura. Para estas dimensiones se precisaría un día completo para disfrutar adecuadamente de su visión. Para aquel que desconozca las dimensiones reales del lienzo de Veronese, la sorpresa será además enorme. Se suelen conocer las obras de Arte por sus reproducciones iconográficas o sus imágenes en libros o en estampas o grabados, pero la verdadera dimensión de algo, si se desconoce -y es lo más normal-, nunca se llegará a saber bien hasta que no se tope uno con la realidad de lo que ello es verdaderamente.

Por tanto la imagen desubicada, es decir, la representación trasladada ahora de su soporte original, de su sentido original -objeto real traspasado a algún otro tipo de medio visual-, dejará por completo de ser fiel a lo que su esencia verdadera es, lo que en verdad quiso el creador hacer y componer. La falsedad o la torticera parcialidad de las cosas llegará a alcanzar entonces niveles de engaño sublime. Podrá confundir a cualquiera. Por eso la frase una imagen vale más que mil palabras puede ser verdad en comparación con la descripción literal -también capciosa- de lo que representa, ya que ésta puede no ajustarse a la realidad de lo que su visión nos proporcione.

Cuando al pintor cretense Doménikos Theotokópoulos -El Greco- le pidieron que crease una obra sobre la flagelación y expolio de Cristo antes de su pasión, el gran autor manierista español llevó a cabo una de las más maravillosas obras de Arte realizadas jamás sobre este tema en la historia. Nada parece en el lienzo que tenga que ver con una flagelación... Jesucristo, incluso, se muestra aquí satisfecho ante los seres que, aparentemente, van a maltratarle, torturarle o a herirle dura, despiadada y brutalmente. Pero, claro, esto es Arte, lo único que puede permitirse la desvirtuación de la realidad desde supuestos y paradigmas que sólo obedecen al propio Arte.

Es como la obra de Rembrandt, Retrato de madre, del año 1650. Al parecer, es la madre del artista. Aunque su rostro no parece ni el de una madre, ni el de una anciana, ni el de una mujer siquiera. Aquí el gran pintor barroco holandés llevará a cabo su virtuosismo como dibujante a niveles extraordinarios. Para él esto es lo importante: el Arte; lo demás, la verosimilitud idealizada de un personaje, no es lo que le interesa a él para nada. Aun a pesar de desfavorecer a la modelo, en este caso su propia madre.

Pero, claro, el Arte puede utilizar como quiera sus recursos especiales para elaborar una creación excelsa. Los creadores en verdad no buscan significar la representación de la cosa, sea ésta la que sea; no, los creadores crearán simplemente Arte. Y éste, el Arte, se diferencia de la imagen torticera en que ésta tiene un objetivo evidente o disimulado: resaltar parte de la verdad de modo interesado. Y parte de la verdad nunca será la verdad. No, no lo será nunca. Porque para comprenderla, para conocer así completa, real, auténtica y absolutamente algo en verdad, es preciso presenciarlo y estar junto a ello, mirarlo ahora frente a frente desde diferentes perspectivas o visiones. Visiones que, entonces, nos harán comprender sin error la verdadera naturaleza de lo que estemos observando.

(Óleo Las Bodas de Caná, 1563, Paolo Veronese, Museo del Louvre, París; Cuadro El expolio, 1579, El Greco, Catedral de Toledo, España; Retrato de Madre, 1650, Rembrandt; Fotografía de la actriz y cantante norteamericana Jennifer López, ¿desarreglada?; Fotografía de la misma actriz en otra representación; Fotografía de la Alameda de Hércules, Sevilla, Huelga de Basuras, Febrero 2013; Fotografía de la misma Alameda, Sevilla.)

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...