30 de noviembre de 2016

La anticipación y la sintonía de pensamiento son dos cosas que calificarán el Arte.



Cuando Nicolás Copérnico comprobase en el año 1536 que su trabajo de análisis del firmamento heliocéntrico -el sol permanece quieto frente a una Tierra que gira ante él- era como había deducido de sus observaciones celestes, permaneció prudente ante la publicación del descubrimiento. Nunca lo llegaría a publicar. Tan sólo después de su muerte el editor Andreas Osiander llegaría a publicar esa sorprendente revelación para el mundo. Porque desde Ptolomeo -siglo II d. C.- se había dejado claro que el sol se movía ante una Tierra que se mantenía fija en el centro del Universo. Luego de Copérnico, Kepler y Galileo demostraron científicamente la misma teoría heliocéntrica. Pero mucho antes de eso se había escrito el Libro de Josué donde se describía la experiencia con el sol de Josué, el líder del pueblo elegido a la muerte de Moisés. En ese libro bíblico se narra el momento donde Josué observa cómo sus enemigos, los reyezuelos de Canaan, persisten en su bélica actitud ante los aliados israelitas de Gabaón. El tiempo pasaba y el sol continuaba su itinerario hasta su puesta nocturna, cuando la oscuridad impediría ver a sus enemigos. Y fue cuando Josué exhortó a su dios a detener el sol, única forma de mantener la luz necesaria el tiempo preciso -otro día más- para vencer a sus infieles contrincantes.

El pintor británico John Martin (1789-1854) fue de los pocos seguidores de una nueva pintura que avasallaría la visión de los colores con la sorpresa y con la espectacularidad. El romántico Turner (1775-1851) fue el iniciador de esa forma de expresar Arte. Pero Martin, a diferencia de Turner, orbitaría siempre su estilo con temáticas bíblicas o míticas sagradas. Esto le malograría luego, en los inicios de una modernidad hastiada de leyendas. Porque en el Arte hay dos cosas que garantizan la prevalencia y el éxito: la anticipación de una tendencia sorprendente -ser uno de los primeros- y la sintonía del pintor con el pensamiento de la época. Turner tuvo las dos cosas y por eso triunfó. Martin no tuvo ninguna y por eso sólo impresionó mientras vivió. Al comienzo de la segunda mitad del siglo XIX el mundo del Arte no se alinearía nunca más con leyendas, sagradas o no. Por eso las obras de Martin, que mantienen una espectacularidad semejante a las de Turner, dejaron de ser apreciadas por una modernidad más alineada con pensamientos positivistas -científicos- y menos con leyendas sobrepasadas o tendenciosas.

De aquella leyenda de Josué, el pintor John Martin elabora dos obras de Arte tituladas Josué manda al Sol detenerse en Gabaón. Una en el año 1816 en su juventud neoclásica  -National Gallery Art de Washington D.C.-, otra en el año 1840 en su madurez romántica  -Yale Center for British Art-. Porque eso mismo apreciaremos en estas dos creaciones del mismo artista británico. La primera imagen reproducida en la entrada es la del año 1840, la segunda es la del año 1816. En ambas observamos la misma escena bíblica, el mismo paisaje, el mismo cielo tenebroso, los mismos guerreros y un Josué elevando su brazo derecho en señal de conminación a un sol poderoso. Pero hay algunas diferencias entre las dos. Sutiles y mínimas diferencias, pero suficientes como para encajar una crítica sobre el paso de una tendencia clásica a una romántica. Fue la época de ese proceso antagonista en el Arte. Martin vivió en esa encrucijada artística: el paso del neoclasicismo al romanticismo. Pero para cuando él se diese cuenta de que la tendencia artística debía ahora ser otra, no consiguió, sin embargo, comprender que el pensamiento de la época -años cuarenta del XIX y siguientes años con la modernidad- determinaría un sentido liberador de antiguas leyendas superadas en el mundo entonces.

Sí comprendería el creador, a cambio, más el Arte que el pensamiento, lo que le salvó a fin de cuentas en un sentido artístico. Al menos aquí lo vemos ahora, en esta muestra de dos de sus obras de la misma temática y la misma escenificación, pero, ¡tan iguales y tan diferentes! Porque la del año 1840 -la primera expuesta- esboza ahora apenas las cosas que antes, en el año 1816 -la segunda expuesta-, habría manifestado con detalles innecesarios para una obra de Arte más moderna. Porque ya no habría que señalar tanto las figuras, no habría que perfilar tanto los paisajes, no habría que abundar tanto en los detalles, no habría ya que distinguir las cosas tanto ni relajar los instantes o sus gestos hieráticos. Porque el Romanticismo -la modernidad en la Pintura en aquellos años- demostraba que la tensión era más eficaz que el relajo, que el minimalismo más que la abundancia, o que los colores más que el dibujo. Pero no bastó. Martin moriría y su obra moriría con él. Sus obras, devaluadas a su desaparición, acabaron constreñidas a los museos o paredes nostálgicas de un misticismo superado. Sin embargo, la espectacularidad romántica y sus efectos luminosos y cromáticos -herederos del gran Turner- están en sus tendenciosas obras de Arte. Esa tendenciosidad que las hicieron ajenas a la eternidad de lo sublime. Porque lo sublime en el Arte tiene que ver más con algo que siempre mantiene una actualidad a pesar de los años, algo que puede sustituirse siempre en una obra maestra. Y puede hacerse porque conseguirá aquellas dos características imprescindibles: la anticipación -la originalidad o novedad- y la armonía histórica -el pensamiento sincrónico de la época- en una tendencia artística.

(Óleo del pintor británico John Martin, Josué manda al Sol que se detenga (Josué manda al Sol detenerse en Gabaón), 1840, Yale Center British Art, New Haven, Connecticut; Óleo de John Martin, Josué manda al Sol que se detenga en Gabaón, 1816, Galería Nacional de Arte de Washington, D.C.; Detalles de ambas obras: detalle del Sol y la ciudad de Gabaón de la obra de 1840, detalle de la misma escena de la obra de 1816; Detalles de ambas obras: detalle de Josué y sus hombres de la obra de 1840 -más romántica-, y detalle de la misma escena de Josué de la obra de 1816 -más neoclásica-.)

No hay comentarios:

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...